Seleccionar página

A lo largo de la historia, como seres humanos, hemos encontrado en la música una de las formas más universales para dar a conocer cómo nos sentimos, qué pensamos, o en qué momento nos encontramos. Cientos de personas nos apasionamos con diferentes artistas y bandas al sentirnos identificados y buscamos compartirlo con los demás.

Sin embargo, gracias a esto, cientos de agentes, representantes y productores se vieron beneficiados con el talento de otros. Y, aunque su lugar en la industria es necesario y fácil de reconocer, también es innegable cómo sólo son quienes venden lo que otros están creando en un esfuerzo mucho mayor.

Parte de todo esto, tiene lugar en el principio de la música como un medio masivo, cuando las disqueras y los artistas voltearon a ver a los afroamericanos como referentes en sus géneros, sin siquiera ellos buscar el éxito. Debido a esto, otros entraron en la ecuación buscando generar las ganancias que no se estaban aprovechando. Poco a poco, se estructuró hasta ser referencia el pop y el rock en los años 50’s, lo cual se mantendría a lo largo de la historia con una industria siempre cambiante.

Aun con todo esto, es obvio que gracias a la forma en la que gira la rueda de dicho imperio nos encontramos hoy con una amplia variedad que sacía los diferentes gustos. Pero, ¿no sería interesante analizar y observar cómo las cosas han ido cambiando con el paso del tiempo? ¿No vale la pena recalcar cuando se nota el mensaje que nos quieren vender, y cómo aún así lo consumimos como mortales?

Escucha el episodio de nuestro podcast BRAND PITT, donde hablamos de cómo ha cambiado la industria y las cosas que aplaudimos (o no tanto) de ella.