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Cuando hablamos de la cultura del influencer, podemos pensar en un millón de cosas, sobre todo entre millennials y las generaciones siguientes. Crecimos muy cerca de ellos, viendo cómo crecían de ser creadores de contenido, hasta llegar a recaudar miles de pesos o dólares con sus productos, colaboraciones o eventos.

Pero, ¿cómo deberíamos voltear a ver esto dentro del estado actual de la mercadotecnia o la publicidad? También depende del tipo de persona y el producto o evento que queramos hacer llegar a más personas. Sin embargo, aun teniendo en cuenta estos datos, hay una realidad innegable que se debe considerar también: la cultura del influencer ha ido empeorando en latinoamérica.

Si bien, en un principio se trataba de un montón de jóvenes sólo compartiendo lo que les gustaba y viviendo sus vidas, las mismas marcas han explotado esta posición al grado de volverla algo tóxico en la sociedad. Por todos lados podemos observar que hay figuras para cada gusto, pero las empresas sólo las utilizan como un megáfono, sin pensar en el interior del mensaje o en el estatus que brindarían a gente sin preparación.

Dicha facilidad económica, brindada a personas sin una red de contención que pensara en por qué estaba sucediendo, dio paso a cientos de delitos y problemas. Abusos, estafas, robos o hasta acosos sexuales, que incluso por mucho tiempo las víctimas tuvieron que callar, sobre todo por el nivel de vida de quienes los perpetraron.

Y, ahora que actualmente vivimos en tiempos donde se están encontrando más irregularidades y problemas con estas figuras, es un buen momento para pensar hasta dónde las queremos dejar llegar. Esto, porque como sociedad somos los que consumimos y los que vemos el entretenimiento que tienen para ofrecer; y como marcas damos pauta a que se hagan (o no) campañas buscando sus números.

Ya que, si bien todos queremos alcanzar a más personas, y más en proyectos creativos, es notorio el hartazgo de estas herramientas, incluso entre las personas. Si bien, la publicidad es cada vez más normalizada en las diferentes redes sociales, las personas cada vez responden menos a ello, por la propia saturación.

Por ello, en Uncanny creemos que es el momento perfecto para desviarnos del megáfono por el cual brindamos nuestro mensaje, y empecemos a voltear hacia adentro para dar un mensaje más llamativo, creativo y eficaz.Escucha como hablamos de este tema en nuestro Podcast Brand Pitt.